
"Detectamos que los patrones de pensamiento, las respuestas emocionales y las estructuras de decisión funcionaban como un sistema invisible que determinaba los resultados de cada persona, con una precisión casi matemática."
"El problema no siempre es la falta de esfuerzo. En muchos casos, es la falta de alineación entre lo que piensas, lo que sientes y lo que haces."